Un fenómeno global que se acelera
La discusión por el acceso de niños, niñas y adolescentes a redes sociales dejó de ser una idea “emergente” para transformarse en agenda legislativa de múltiples países. El aumento de la exposición a riesgos digitales, como la adicción, el ciberacoso, la desinformación, la hipersexualización temprana y los daños evidenciados a la salud mental —como ansiedad, depresión y trastornos del sueño asociados al uso intensivo de pantallas— ha impulsado a profesionales, gobiernos y organismos internacionales a tomar medidas más activas.
Australia dio un golpe de timón al prohibir el acceso a redes a menores de 16 años e imponer verificación obligatoria de edad a las plataformas; la norma entra en vigor a fines de 2025 y fija multas millonarias por incumplimiento. El Reino Unido, con su Online Safety Act, exige a las plataformas hacer cumplir de manera consistente sus límites de edad y proteger a los menores, mientras la Unión Europea aplica el Digital Services Act (DSA) para reforzar la moderación, la transparencia y la gestión de riesgos digitales para las personas.
En Estados Unidos, varios estados han aprobado leyes de verificación de edad para redes sociales, con debates abiertos sobre libertad de expresión y privacidad. La ola regulatoria alcanza también a Nueva Zelanda y Papúa Nueva Guinea, que estudian límites etarios para el acceso a redes sociales y determinadas plataformas, proponiendo de hecho la creación de una identidad digital nacional, abriendo así un nuevo campo de discusión sobre derechos y libertades.
Lo que muestran los datos
El ecosistema digital es masivo: 5 mil millones de personas usan redes sociales en el mundo (65,7 % de la población actual), y el dato solo crece. Este contexto explica el impulso hacia establecer regulaciones: cuanto más temprano y más intensivo es el uso, mayor es la preocupación por salud mental, la exposición a contenidos dañinos y las prácticas adictivas de diseño.
Los contenidos dañinos incluyen materiales que afectan el bienestar físico, psicológico y social, como la incitación al odio o la violencia, la desinformación, explotación, etc. Por otro lado, las prácticas adictivas de diseño son mecanismos intencionales que buscan prolongar el uso sin considerar efectos nocivos: autoplay, que reproduce automáticamente el siguiente contenido; scroll infinito, que intenciona el avance y elimina el final visible de una sesión o contenido; o las notificaciones intermitentes, que refuerzan la conexión compulsiva mediante recompensas variables u otros mecanismos de condicionamiento.
Zoom a Chile
En Chile, la situación también es importante y se vuelve urgente regular, a la luz de la evidencia que muestra los riesgos del uso problemático de tecnologías digitales. El país exhibe una altísima conectividad (67,8 % de hogares con internet fijo a junio 2025), crecimiento explosivo de fibra óptica (75% de las conexiones fijas) y más de 8,2 millones de usuarios de la red 5G. Esto sin duda ofrece una mezcla entre oportunidades de bienestar digital y desafíos para la protección de los más vulnerables.
En cuanto a lo normativo, recientemente se ingresaron proyectos de ley que prohíben el acceso a redes a menores de 14 años y exigen métodos tecnológicos de identificación; para adolescentes de 14–18 años se discute el consentimiento parental y la prohibición de plataformas o recursos digitales con elementos adictivos de diseño. En paralelo, el Estado impulsa alfabetización y ciudadanía digital con un Plan 2025–2026 (SEGEGOB–MINEDUC) que refuerza formación, mediación educativa y enfoque de derechos en comunidades escolares y familias.
Ciertamente estamos iniciando la discusión pero se vuelve imperativo llevar adelante la investigación, el conocimiento y la necesaria divulgación para lograr una regulación eficaz, que lidere el desarrollo saludable de las personas y las tecnologías digitales a la par.
Propuestas para un marco inicial
1. Definir la edad y el estándar de verificación. ¿14, 16 o 18 años?, se hace necesario equilibrar eficacia con manejo de la privacidad y no discriminación.
2. Fomentar un diseño responsable por defecto; en Chile ya se discute su incorporación legal.
3. Transparencia y evaluación de riesgos. Adaptar la creación de contenidos y plataformas que operen en el país a estándares internacionales.
4. Fortalecer la alfabetización digital en el sistema educativo y en toda institucionalidad pública. Dar prioridad máxima a la población más vulnerable y favorecer organizaciones que desarrollen investigación, pesquisa y abordaje de los principales fenómenos evidenciados (violencias, acoso, uso problemático y adicción digital, entre otros).
Hacia una regulación digital en Chile
Chile está más conectado que nunca, pero la regulación del mundo digital aún se encuentra en desarrollo y debemos comenzar por proteger a quienes resulten más vulnerables (como niños, niñas y adolescentes, adultos mayores o quienes viven con trastornos de salud mental, entre otros). El mundo avanza hacia iniciativas como el uso de modelos de verificación eficaces, exigir a todos un diseño seguro por defecto y proteger la transparencia e integridad en nuestro habitar en el mundo digital.
Chile y muchos países están dando pasos con iniciativas concretas, pero el desafío ahora es converger en una estrategia integral: establecer reglas claras, garantizar una fiscalización coordinada y promover una formación digital masiva para familias y escuelas.
Solo con esa triple base —regulación, supervisión y educación— la hiperconectividad podrá transformarse en un activo para el desarrollo saludable y sustentable, en lugar de ser un riesgo para la salud y el bienestar de la población. La invitación como SOCHICIP es a sumarse a nuestra iniciativa y orientar los esfuerzos en la misma dirección.
Referencias
• Digital Services Act (DSA) – Parlamento Europeo (2022).
• Online Safety Act – Reino Unido (2023).
• Australian eSafety Commissioner Reports (2023–2025) sobre edad mínima y verificación.
• UNICEF (2024) – Children in a Digital World: Balancing Opportunity and Risk.
• World Internet Statistics Report (DataReportal, 2025) – Informe global de conectividad y uso de redes.
• Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile (SUBTEL, 2025) – Reporte de Conectividad Nacional.
• Proyecto de Ley 15.861-19, Cámara de Diputadas y Diputados de Chile (2025) – Regulación del acceso de menores a redes sociales.
• Plan Nacional de Ciudadanía y Alfabetización Digital 2025–2026 (SEGEGOB–MINEDUC, Chile).


Ⅿy partner and I stumbled over here fгom a different pagе and thought I
may as well check things oᥙt. I like what I see so now i’m following you.
Look forward to going over yoսr web page repeatedly.
Here is my web blog :: trading platform
Gracias, saludos
Ꮩery good post! We are linking to thiѕ great aгticle on ouг site.
Keep ᥙp the great writing.
Also visit mү web Ьlog: digital banking
Gracias, saludos